La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) lanzó una dura denuncia tras el fallo judicial que anuló sus elecciones y desplazó a su conducción nacional. Para el histórico sindicato industrial, la medida no es un hecho aislado, sino una «intervención política disfrazada de resolución judicial» que busca «disciplinar» a los trabajadores en favor de las grandes patronales y el modelo económico del gobierno de Javier Milei.
La organización advirtió que no se quedará de brazos cruzados frente a lo que califican como una decisión “arbitraria” y “antidemocrática” que “avasalla” la autonomía gremial.
El sindicato vinculó directamente esta situación con la figura de los jueces de la Cámara del Trabajo, Víctor Pesino y María Dora González, los mismos magistrados que anteriormente avalaron la reforma laboral impulsada por el oficialismo. Desde la UOM denunciaron también que esta “operación política y judicial” se gestó durante meses con el objetivo de debilitar la capacidad de lucha del gremio en plena negociación paritaria, garantizando así «salarios de hambre» y trabajadores sin capacidad de organización frente al abuso empresarial.
“Defender a la UOM es defender al movimiento obrero argentino frente a un modelo económico que necesita sindicatos débiles para imponer ajuste«, subrayó el sindicato al convocar a todo el movimiento trabajador a respaldar la autonomía sindical.
La firme respuesta gremial se produjo luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anulara las elecciones nacionales y seccionales de la UOM tras detectar presuntas irregularidades en el proceso electoral. Como consecuencia, desplazó del cargo al secretario general Abel Furlán, quien había sido reelecto en esos comicios, y ordenó la intervención judicial del sindicato por un plazo de 180 días para organizar una nueva votación.
Es importante recordar que el fallo de Pasino y González desconoció la voluntad de los afiliados de la UOM, quienes ratificaron a Furlán con el 85% de los votos en la seccional Zárate-Campana y con el 80% a nivel nacional. En este escenario, la conducción metalúrgica fue taxativa al señalar que el sector interno derrotado en las urnas eligió transformarse en un instrumento de los grupos económicos y de un gobierno que «hambrea al pueblo».
Solidaridad aceitera: paro nacional por tiempo indeterminado
La embestida contra los metalúrgicos generó una reacción inmediata y contundente en uno de los sectores estratégicos de la economía argentina. La Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) repudió el fallo y denunció una «encarnizada persecución política» desatada por el Gobierno y los principales grupos empresarios.
En un comunicado que eleva la temperatura del conflicto a niveles críticos, la federación que lidera Daniel Yofra llamó a todas las organizaciones sindicales a unirse en un plan de lucha nacional con un paro por tiempo indeterminado.
La federación recordó con suspicacia que el juez Pesino fue «recompensado» por el gobierno de Milei con una extensión de cinco años en su cargo apenas 24 horas después de fallar a favor de la reforma laboral. Bajo la premisa de que el sindicalismo combativo está bajo ataque directo, los aceiteros lanzaron una pregunta dirigida a todo el arco gremial: “Si todo esto no es un motivo para ir a un plan de lucha con paro por tiempo indeterminado, ¿cuáles serían los motivos?”.
